¿Qué es el pastel?

El pastel es un palito de color compuesto de pigmentos conglomerados con creta o talco, unidos con goma arábica o goma adragante.  Se obtiene este palito derramando la mezcla en un molde, para que se seque.

Con este palito, el pastelista obtiene dos resultados: un dibujo si lo utiliza como un lápiz, o una pintura si cubre parcialmente o completamente el soporte, imitando así el efecto de una pintura.

El hecho de expresarse directamente sobre el soporte con el palito y de trabajar esta untuosa materia con los dedos proporciona una agradable sensación. Se trata de una técnica rica.

Existen pasteles de diferentes cualidades: blandos para aplicar la materia en capas espesas, o duros o semiduros para un trabajar en el dibujo. Los colores pueden ser utilizados puros o mezclados con superposiciones.

Esta frágil técnica obliga el artista a vaporizar un fijador entre las varias capas de materia durante el trabajo o al final, para fijar el polvo depositado en el soporte. 

La obra tiene que ser protegida por un cristal.

Les diferentes soportes

Se puede utilizar el pastel sobre varios soportes: papel de dibujo de tipo Ingres, papeles abrasivos como el "Pastelcard" de Sennelier o el "Art Spectrum", que permite depositar más pigmentos sin saturar. Se puede también utilizar papeles que aguantan el agua para dar efectos de fondo en función de los temas elegidos, como el papel acuarela y el papel "Pastelmat" de Clairefontaine.
Existe otra solución más personal que consiste a preparar sus soportes (madera, cartón, tela...) con un revestimiento: gesso acrílico y polvo de piedra pómez o directamente con un apresto para pastel.

La Historia del Pastel

Las pinturas rupestres que datan de 20000 años podrían ser las primeras apariciones del pastel. La composición de las pinturas utilizadas por los hombres prehistóricos es la misma que la del pastel, pigmentos puros molidos y diluidos con agua, y en ciertas partes del mundo, conglomerados con savia vegetal.
Si nos referimos al testimonio de Leonado da Vinci, el pastel sería una invención francesa. Jean Perréal le hubiera enseñado en 1449 el arte de pintar a seco. Desgraciadamente, ninguna obra de Perréal está conocida hoy en día. El dibujo más antiguo donde aparecen huellas de pastel es un retrato de la esposa de Louis de Jouvenel, realizado en 1465 por un pintor francés, Jean Fouquet.
La primera receta de fabricación del pastel es de 1574. Se encuentra en el Syntaxeon Artis Mirabilis escrito por Gregorius. En el siglo XVI, los artistas utilizaban los pocos colores del pastel para realzar sus dibujos "de 3 lapices".
La gama de colores se enriquece, la técnica del pastel evoluciona y pierde su carácter gráfico con el procedimiento de difuminación, que le conduce hacia la vía de la pintura.
En el siglo XVII, grandes pastelistas como Joseph Vivien, Jean Marc Nattier, Charles Antoine Copeyl hacen del arte del pastel una verdadera pintura que rivalizará después con la pintura al óleo. La "edad del oro" del pastel es el siglo XVIII. Todos los reyes, los príncipes y la burguesía piden su retrato en pastel. Maurice Quentin de La Tour, Jean-Baptiste Perronneau, Chardin, François Boucher, Greuze, Mesdames Labille-Guiard, Vigée Lebrun hacen que el arte del pastel brilla en cualquier lugar del mundo.
 Paris cuenta con más de 200 grandes artistas y consagra los talentos de pastelistas extranjeros como Rosalba Carriera (italiana), Gustave Lundberg, Roslin, Hall (suecos) y Liotard (suizo).
Los siglos XIX y XX se ilustran con prestigiosos pastelistas: Degas, Puvis de Chavanne, Toulouse Lautrec, Helleu, Levy, Mary Cassat, Albert Besnard, Henry Gerveix, Chenet, Guirand de Scevola. Muchos de ellos eran miembros de la sociedad de los Pastellistes de France, creada en 1885.
El arte del pastel contemporáneo evolucionó mucho. Los pastelistas le utilizan como una verdadera pintura. El pastel ya no está reservado al arte del retrato. Se distingue en todas las disciplinas: flores, paisajes, naturaleza muerta, desnudos y pintura de animales.
Las Escuelas contemporáneas americanas, inglesas, canadienses, rusas, españolas y francesas revelan, a través de sus diferentes culturas, inmensos talentos cuyas obras fuertes y sensibles son dignas de figurar al lado de los ilustres pastelistas del pasa.

Extrait tiré de : Le Pastel en France au XVIIIème siècle - Paul Ratouis de Limay - Editions Baudinières - Paris.